Siempre conviene empezar por el principio y sentar una buena base sobre la que seguir construyendo un mundo cada vez más grande. Por esta razón empezaremos echando un vistazo a las cartas del tarot, su composición y origen.El tarot no es ni más ni menos que una baraja de naipes que se emplea para la adivinación del pasado, presente y futuro. Sus orígenes podrían situarse en el siglo XIV, lo que nos muestra la amplia historia que ha vivido.
Las cartas del tarot han evolucionado a lo largo de la historia y en la actualidad se trata de un mazo de 78 cartas que se dividen en 52 arcanos menores y 22 arcanos mayores.
Los arcanos mayores tienen un mayor peso en la predición y cada unas de estas 22 cartas esta numerada y tiene su propio nombres, desde el mago o la sacerdotisa hasta el mundo o el loco.
Existen variantes en esta nomenclatura que han dado lugar a variantes como el Tarot Rider o el Tarot de Marsella.